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01/08/2012 - VIVIR CON UN ANIMAL ALARGA LA VIDA.

VIVIR CON UN ANIMAL ALARGA LA VIDA.

Estudios realizados recientemente, especialmente en pacientes internados en unidades coronarias por cardiopatías o ataques cardíacos, han concluido en la certeza que aquellas personas que vivían con mascotas, tenían mas posibilidades de vivir mas que los que no los tenían.

Un animal de compañía, hace bien, alarga y mejora la vida, y la calidad de vida, ya que además de proporcionar afecto, crea responsabilidades en la persona que le tiene, y le hace sentir que es necesaria, que alguien que depende de él, por esto, es de gran ayuda para personas que viven solas.




Además, se han venido utilizando terapéuticamente a los animales de compañía en lo que se denominan “terapias asistidas con animales”.

Los animales brindan una constante fuente de tranquilidad y foco de atención. Sacan de adentro nuestros instintos. Nos hacen sentir seguros y aceptados incondicionalmente y con ellos podemos ser como somos sin temor al rechazo. Por eso las mascotas como compañía han ganado popularidad para paciente con SIDA, en cuidados paliativos y/o con enfermedades psiquiátricas.

En la actualidad existen miles de estudios que demuestran los beneficios del vínculo animal-humano que puede volverse una experiencia terapéutica cuando está mediada por un profesional de la salud y un adiestrador canino.


La terapia con animales trata de cosas simples como acariciar un perro o un gato, cuidarlos, alimentarlos y jugar con ellos. Estas simples cosas regularizan la respiración, reducen la ansiedad y baja la frecuencia de palpitaciones.

Incluso está comprobado que mirar un acuario lleno de pececitos sirve para disminuir la presión arterial, por lo menos por un rato según lo validan muchos estudios.

En varias investigaciones internacionales se ha evidenciados que vivir con una mascota mejora la creación de anticuerpos que previenen las alergias en los niños. Asimismo, las personas de edad que conviven con un perro tienen menos problemas de salud ya que el perro los mantiene ocupados y con más vitalidad. Se ha podido comprobar que necesitan menos visitas al médico que los que no lo tienen un can en su vida.

Entre las personas que han sufrido un infarto, al año después el porcentaje de sobrevivientes es cuatro veces mayor entre los que viven con un perro.
Según lo demostró un grupo de investigadores japoneses de la Azuba University, la convivencia con un animal de compañía induce la producción de la misma hormona que genera un mimo. Después de haber jugado una hora y media con el amigo de cuatro patas, los niveles de hormonas aumentarían hasta 20%.
En un estudio llevado a cabo por investigadores australianos de la Universidad de Deakin en Victoria, se pudo demostrar que vivir con un perro ayuda a prevenir el sobrepeso y la obesidad en los niños.

Artículo realizado por el equipo de redacción de MascotAmigas™

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